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Trabajar desde casa puede resultar en una mayor productividad. De hecho, un estudio arrojó que los empleados que trabajan desde casa son 13% más productivos, en comparación de aquellos que no lo hacen. Es probable que esto se deba a que se trabaja con menos estrés y más felices. 

Sin embargo, estar en casa puede suponer múltiples distractores: el perro quiere salir, la ropa ya está lista para meterse a la secadora, los hijos, los vecinos, prepararte alguna botana y de pronto pareciera que nadie entiende que estás trabajando. 

Entonces, ¿cómo lograr que tu casa sea un espacio lo más productivo posible? 

1. Ten un espacio para trabajar 

Debes designar un espacio aislado de las áreas de tráfico. Si es posible, pinta el área de colores neutros, relajantes y equípate con lo que necesitas . Asegúrate de que este espacio tenga una ventana, buena ventilación e iluminación.

2. Arma tu rutina

Es un mal hábito deambular con tus bóxers y camiseta, agarrar una taza de café y empezar a trabajar. Pensarás que más tarde puedes bañarte, pero la realidad es que en cuanto agarres el ritmo del día perderás la noción del tiempo y entrarás en pánico cuando de repente tengas que prepararte para una videollamada o ir a algún lado.  Establece horarios, así podrás aprovechar más tu tiempo.

3. Ponte cómodo

No tan cómodo como para que quieras tomar una siesta, pero procura una buena iluminación y una silla cómoda (de oficina). Es terriblemente difícil ser una persona enfocada y productiva cuando constantemente te esfuerzas por ver la pantalla de tu computadora o cuando te duele la espalda.

4. Mantén el orden

Sin darte cuenta, de pronto en tu lugar de trabajo ya tienes dos tazas de café, una bolsa de botanas, los recibos de la luz, revistas y hasta un juguete de tus hijos. Haz una rutina semanal para depurar, tirar y guardar todo lo que no necesites. No puedes comenzar tu rutina de trabajo con una mentalidad clara y enfocada cuando estás rodeado de basura y cosas que no necesitas.

5. Toma pequeños descansos

Esto suena poco eficiente, pero te sorprendería la gran diferencia que puede hacer. Cada veinte minutos deja de mirar tu pantalla y toma un receso por 20 minutos. Tus ojos te lo agradecerán.

Lleva a un nuevo nivel los beneficios del trabajo en casa.