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Un trabajador más feliz es sinónimo de un trabajador más productivo, así lo muestran numerosos estudios científicos, que enseñan como un colaborador contento es un 12% más productivo que uno que no lo está.

No hace falta ser una multinacional para provocar el cambio motivacional en los trabajadores; con unos simples consejs podrás, como jefe de equipo, multiplicar la motivación laboral en tus colaboradores.

  1. Adecuando el puesto de trabajo a cada empleado. Esto significa que el empleado debe estar cómodo en esa posición: ni infracualificado, ya que desmotivará al no alcanzar los objetivos; ni sobrecualificado, ya que caerá en la desidia al sentirse poco valorado.
  2. Motivando las relaciones interpersonales, mediante la organización de actividades lúdicas para los empleados, como comidas o cenas, competiciones deportivas, convivencias entre los distintos departamentos, etc. Lograrás mejorar la comunicación interna y el buen ambiente, y, como consecuencia, la productividad.
  3. Fomentando la promoción interna, posibilitando que sean los empleados de la empresa los que accedan a puestos de mayor responsabilidad. De este modo, confirmarás al equipo que valoras sus esfuerzos y que su motivación laboral y entrega tiene recompensa.
  4. Incentivando a los trabajadores que consigan cumplir con los objetivos y metas, como muestra de tu reconocimiento hacia el trabajo bien hecho y la profesionalidad, ya sea mediante pagas extra, premios, días libres u obsequios.
  5. Optimizando los recursos técnicos, para facilitar el trabajo de tus empleados, desde los instrumentos básicos del puesto, hasta herramientas informáticas acordes a sus funciones, sin olvidar pequeños detalles como una zona de ocio, acceso a agua o tentempiés, etc.

Si bien estos sencillos gestos te ayudarán a potenciar el buen ambiente y la motivación del personal, hay otros temas más serios que también van a incluir notablemente en la felicidad y, por ende, en la productividad de nuestra plantilla.